domingo, 22 de noviembre de 2015

La soga de Nuno

A veces tengo el pequeño defecto, de hacer sin querer de abogado del diablo. No es que sea ése mi cometido realmente, pero se podría considerar error por cada vez que lo hago, y más aún cuando ni por asomo mi idea es mostrar afinidad por él, por mucho que me sienta rockero y pudiera entenderse que todo lo relacionado con "el infierno" deba ir casado con ese estilo musical. Me gusta el análisis en frío, y en Valencia eso con el amor por el fuego y la mecha corta, es complicado.

Un jefe mío, de los de alto cargo en gran multinacional, ya me enseñó hace mucho que los correos se deben enviar, mínimo, 24 horas después de haberse escrito. Lógicamente se refería a los de "alta importancia", a destinatario discrepante, con criticidad y relevancia máxima. Se podría decir que lo que pasa en Mestalla esta temporada, en lo meramente deportivo, es de alta importancia, de discrepancias y muy, muy, relevante. El club pasa, como entidad, por una época de recuperación envidiable, en lo económico y en lo social. Superando una crisis institucional que por momentos sugería la desaparición. Y sin embargo, en lo deportivo, estamos involucionando tras una temporada esperanzadora e ilusionante.

Algo ha cambiado entre la 2014-15 y la actual, en planificaciones, planteamientos, metodologías y convivencias. La marcha de Salvo y Rufete rompió una comunión con la afición y la Academia, y a partir de ahí la manera de dirigir la parcela deportiva se recondujo de tal manera que ambos entornos añoran a las figuras ausentes. El aficionado a su Presidente "modelo", y la cantera al "jefe" que tanto por ellos se preocupó. Y entretanto la manija del club, se ve superada por una situación que no llegaron a ver en sus primeros meses, quizás por una protección que infravaloraron, o que como mínimo no llegaron a calcular para que adivinaran que la primera línea quedaría excesivamente expuesta. Y así queda Meriton sin alguien como Amadeo que pudiera hacerles de paraguas.

El convencimiento absoluto que muestran en el trabajo de Nuno choca frontalmente con lo que se ve, desde el otro lado de la barrera, por seguidores y periodistas. Éstos últimos, en muchos casos con demasiado interés en alimentar estas guerras para justificar su desacuerdo con la venta a Lim, y todo lo que tuviera que ver con él. Resultados y juego cuestionable, decisiones poco o nada entendibles sobre jugadores, nula comunicación con el aficionado...La sensación de equipo que había antaño se esfumó prácticamente desde verano. Dudas y más dudas. Antes plantábamos cara a cualquier equipo, ahora cualquier equipo nos planta cara a nosotros. Ya no hace falta un gol en contra para venirnos abajo, es suficiente con que seamos nosotros los que perforemos la meta rival. Si caemos, no nos levantamos.

Pero no me gusta ver que el asedio es incondicional y premeditado contra el entrenador, porque en todo grupo de trabajo hay un máximo responsable, sí, pero también más piezas que merecen ese análisis más extenso por el que antes abogaba. Pagaría por saber qué jugadores, y por qué, ahora dejan de creer en su entrenador, cuando el vestuario eran uno hasta hace poco menos de 6 meses. Ese vestuario que quedaba libre de comadrejas vividoras con una limpieza absoluta y que daba pie a entenderse como el resurgir de un equipo sano que yo, a día de hoy, vuelvo a dudar, como casi todo el mundo se empeña en hacer con Nuno. 

Porque no creo que en la pizarra se planteen partidos como el que pudimos ver anoche, donde un rival de menor entidad te tuteaba en tu campo, sin darte opción a tener la pelota, corriendo como pollos sin cabeza, sin ganar balones divididos, perdiendo posición y marcajes, sin generar peligro a un recién ascendido y con las líneas tan atrás. No. Ése no era el planteamiento, y si no lo era, la responsabilidad recae en los once protagonistas del campo, que en Balaidos lo hicieron muy bien, y en Mestalla (con el "Nuno vete ya") lo hicieron muy mal. La teoría de la autogestión queda para los más puristas. La autogestión la utilizas para un bien, y aquí el perjudicado es el Valencia CF, que va viendo pasar las jornadas sin sumar de tres en tres para subir escalones en la tabla.

Desde Bélgica creo que el portugués se ve totalmente a merced de sus futbolistas. Vigo fue determinante. La cara del técnico me da a entender que esto es así. Es sabedor de que reconducir esto significa que los jugadores quieran, y ahora mismo esto no está claro. Ayer, el detalle de los últimos minutos fueron mucho más que sospechosos, con el clamor popular contra el entrenador, y los jugadores desenchufándose alarmantemente, dando la opción a los canarios de rematar la faena en las postrimerías. Dejaron el mechero junto a la mecha.

La situación a Nuno le tiene desbordado, y quizás, desde el día del Gante, la mejor solución sea su marcha. Incomprensiblemente veo mucho dedo acusador al mismo culpable, que se convierte en el único, aunque para mí hay mucho más culpable que por suerte para ellos quedan (de momento) libres del enemigo sentir general. El insulto y menosprecio fácil y gratuito tampoco ayuda en nada, solo en desvirtuar una opinión que podría ser mucho más valorada por todos en caso de darle una forma distinta. Pero lo que está claro es que (al menos) parte del vestuario (en el que no está incluido Jaume) tiene preparada la soga para abrigar el cuello de su entrenador. Solo una vuelta de tuerca inesperada (quizás desde Singapur) podría cambiar la crónica de una muerte anunciada. 


Óscar
@HinchaVCF
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